Los microtornillos de pantalla son componentes de herramientas centrales en el conformado y procesamiento de chapa metálica, ampliamente utilizados en las industrias automotriz, de electrodomésticos y electrónica. Su desempeño determina directamente la precisión del producto, la calidad de la superficie y la eficiencia de la producción.
La dureza, como indicador clave del rendimiento del molde, debe garantizar una resistencia al desgaste suficiente para resistir la fricción y la abrasión de la chapa, evitando al mismo tiempo una dureza excesiva que pueda provocar grietas por fragilidad.
Por lo tanto, las pruebas de dureza y el control de la dureza del material son aspectos cruciales de todo el proceso de fabricación de moldes para microtornillos de pantalla.
Una dureza insuficiente en los microtornillos de pantalla provoca un desgaste rápido de la superficie de trabajo, una menor precisión dimensional de la cavidad e incluso una deformación plástica, lo que genera desechos del producto.
Una dureza excesiva aumenta la fragilidad, lo que hace que el molde sea propenso a astillarse o agrietarse bajo cargas de impacto durante los procesos de tracción.
Dependiendo de las propiedades del material que se va a estirar (p. ej., acero inoxidable, aluminio, cobre), es necesario adaptar diferentes rangos de dureza:
Estiramiento de láminas de acero de alta resistencia: los microtornillos de pantalla requieren una dureza de HRC60-64 (p. ej., acero SKD11);
Estiramiento de aluminio/cobre blando: la dureza se puede reducir adecuadamente a HRC56-60 (p. ej., acero Cr12MoV);
Muere después del tratamiento de la superficie (nitruración/recubrimiento): la dureza de la superficie debe alcanzar HV800-1000 para mejorar la resistencia al desgaste.